quarta-feira, maio 09, 2007

Autorretrato

Self-portrait_1

Pensei que alguém poderia estar a sentir curiosidade pela minha apariência...

Etiquetas: , , , ,

domingo, abril 15, 2007

Hurt

I hurt myself today
To see if I still feel
I focus on the pain
The only thing that's real
The needle tears a hole
The old familiar sting
Try to kill it all away
But I remember everything

What have I become
My sweetest friend
Everyone I know goes away
In the end
And you could have it all
My empire of dirt
I will let you down
I will make you hurt

I wear this crown of thorns
Upon my liar's chair
Full of broken thoughts
I cannot repair

Beneath the stains of time
The feelings disappear
You are someone else
I am still right here

What have I become
My sweetest friend
Everyone I know goes away
In the end
And you could have it all
My empire of dirt
I will let you down
I will make you hurt
If I could start again
A million miles away
I would keep myself
I would find a way

Johnny Cash



DOR
Fiz-me dano hoje
para ver se ainda sentia algo
centrei-me na dor
a única coisa real

A agulha faz um buraco
A velha e familiar picada
Tentei matá-lo tudo
mas não consigo esquecer

O quê se passou comigo
meu caro amigo?
todos os que conheço
no fim
vão-se embora

E podes ficar com todo
o meu império de pó
Defraudar-te-ei
Danar-te-ei

Levo esta coroa de espinhas
na minha cadeira de mentiroso
cheia de pensamentos rotos
que não posso consertar

Sob as manchas do tempo
desaparecem os sentimentos
És outra pessoa
eu sigo aqui

O quê se passou comigo
meu caro amigo?
todos os que conheço
no fim
vão-se embora

E podes ficar com todo
o meu império de pó
Defraudar-te-ei
Danar-te-ei

Se eu puder começar de novo
o mais longe possível de aqui
Cuidaria de mim
Arranjaria um jeito

Etiquetas: , ,

sexta-feira, abril 13, 2007

Espaço

domingo, março 11, 2007

Frigopoemas


Estes são exemplos de "poemas magnéticos", criados desde este site. Trata-se dum jogo consistente em um conjunto de palavras impressas sobre magnetos que podem combinar-se para compor um poema que depois pode adornar a geleira da casa ou outra superfície metálica.

É uma boa ferramenta de trabalho para usar em ateliers literários e aulas de língua e literatura ou idiomas com alunos novos. (Fizemos uma pesquisa na rede, mas não foi possível achar edição portuguesa. Estariamos muito obrigados a qualquer pessoa que pudesse fornecer informações sobre a sua existência.)

Há já uns anos, em Londres, comprámos o "Spanish kit" deste jogo de possibilidades tão atractivas e cativantes, e ontem encontrámos numa loja uma versão espanhola. Há mais informação sobre ela
aqui. Ambos sites contêm amostras de poesia alegadamente elaborada com o jogo, embora a qualidade das poesias em espanhol não seja alta e, na maioria dos casos resulte evidente que os autores não usaram o jogo aleatoriamente para depois corrigir, senão que escreveram os seus textos de forma deliberada, perdendo desse jeito frescura e capacidade de surpresa.

A ideia original nasceu nos Estados Unidos, como um médio de superar um bloqueio de escritor. Num idioma como o espanhol, com tantas desinências verbais e sufixos de todo tipo, resulta um pouco mais difícil quedar plenamente satisfeito dos resultados finais, mas paga a pena tentá-lo. O simulador do site americano funciona realmente bem e permite provar de maneira muito realista.

À poesia através do jogo...

Saúde!

Etiquetas: ,

quarta-feira, março 07, 2007

Luis Cernuda. La realidad y el deseo (1)


ESTOY CANSADO
Estar cansado tiene plumas,
tiene plumas graciosas como un loro,
plumas que desde luego nunca vuelan,
mas balbucean igual que un loro.

Estoy cansado de las casas,
prontamente en ruinas sin un gesto;
estoy cansado de las cosas,
con un latir de seda vueltas luego de espaldas.

Estoy cansado de estar vivo,
aunque más cansado serÌa el estar muerto;
estoy cansado del estar cansado
entre plumas ligeras sagazmente,
plumas del loro aquel tan familiar o triste,
el loro aquel del siempre estar cansado.


DAYTONA
Hubo un día en el que el día no engañaba,
en que sus manos tristes no sostenían un cuervo
indiferente como los labios de la lluvia,
como el rojizo hastío.

Mas hoy es imposible
buscar la luz entre barcas nocturnas;
alguien cortó la piedra en flor,
sin que pudiera el mundo
incendiar la tristeza.

Sólo un lugar existe, cuyos días
nada saben de aquello,
aunque todo allí sea mortal, el miedo, hasta las plumas;
mas las olas abrazan
a tanta luz aún viva.

A tanta luz desbordando en la arena,
desbordando en las nubes, desbordando el tiempo,
que dormita sin voz entre las ramas,
olvidado fantasma con su collar de frío.

Mirad cómo sonríe hacia el amor Daytona.


TODO ES POR AMOR
Derriban gigantes de los bosques para hacer un durmiente,
derriban los instintos como flores,
deseos como estrellas,
para hacer sólo un hombre con su estigma de hombre.

Que derriben también imperios de una noche,
monarquías de un beso,
no significa nada;
que derriben los ojos, que derriben las manos como estatuas vacías,
acaso dice menos.

Mas este amor cerrado por ver sólo su forma,
su forma entre las brumas escarlata
quiere imponer la vida, como otoño ascendiendo tantas hojas
hacia el último cielo,
donde estrellas
sus labios dan a otras estrellas,
donde mis ojos, estos ojos,
se despiertan en otros.


CARNE DE MAR
Dentro de breves días será otoño en Virginia,
cuando los cazadores, la mirada de lluvia,
vuelven a su tierra nativa, el árbol que no olvida,
corderos de apariencia terrible,
dentro de breves días será otoño en Virginia.

Sí, los cuerpos estrechamente enlazados,
los labios en la llave más íntima,
¿qué dirá él, hecho piel de naufragio
o dolor con la puerta cerrada,
dolor frente a dolor,
sin esperar amor tampoco?

El amor viene y va, mira;
el amor viene y va,
sin dar limosna a nubes mutiladas,
por vestidos harapos de tierra,
y él no sabe, nunca sabrá más nada.

Ahora es inútil pasar la mano sobre otoño.


¿SON TODOS FELICES?
El honor de vivir con honor gloriosamente,
el patriotismo hacia la patria sin nombre,
el sacrificio, el deber de labios amarillos,
no valen un hierro devorando
poco a poco algún cuerpo triste a causa de ellos mismos.

Abajo pues la virtud, el orden, la miseria;
abajo todo, todo, excepto la derrota,
derrota hasta los dientes, hasta ese espacio helado
de una cabeza abierta en dos a través de soledades,
sabiendo nada más que vivir es estar a solas con la muerte.

Ni siquiera esperar ese pájaro con brazos de mujer,
con voz de hombre oscurecida deliciosamente,
porque un pájaro, aunque sea enamorado,
no merece aguardarle, como cualquier monarca
aguarda que las torres maduren hasta frutos podridos.

Gritemos sólo,
gritemos a un ala enteramente,
para hundir tantos cielos,
tocando entonces soledades con mano disecada.

(De Un río, un amor, 1929)




QUÉ RUIDO TAN TRISTE
Qué ruido tan triste el que hacen dos cuerpos cuando se aman,
parece como el viento que se mece en otoño
sobre adolescentes mutilados,
mientras las manos llueven,
manos ligeras, manos egoístas, manos obscenas,
cataratas de manos que fueron un día
flores en el jardín de un diminuto bolsillo.

Las flores son arena y los niños son hojas,
y su leve ruido es amable al oído
cuando ríen, cuando aman, cuando besan,
cuando besan el fondo
de un hombre joven y cansado
porque antaño soñó mucho día y noche.

Mas los niños no saben,
ni tampoco las manos llueven como dicen;
asÌ el hombre, cansado de estar solo con sus sueños,
invoca los bolsillos que abandonan arena,
arena de las flores,
para que un día decoren su semblante de muerto.


SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR
Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo, dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina,
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por la que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.


TE QUIERO
Te quiero.

Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena
o iracundo como órgano tempestuoso;

Te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,
leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;

Te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.

(De Los placeres prohibidos, 1931)



CEMENTERIO EN LA CIUDAD
Tras de la reja abierta entre los muros,
la tierra negra sin árboles ni hierba,
con bancos de madera donde allá a la tarde
se sientan silenciosos unos viejos.
En torno están las casas, cerca hay tiendas,
calles por las que juegan niños, y los trenes
pasan al lado de las tumbas. Es un barrio pobre.

Como remiendos de las fachadas grises,
cuelgan en las ventanas trapos húmedos de lluvia.
Borradas están ya las inscripciones
de las losas con muertos de dos siglos,
sin amigos que les olviden, muertos
clandestinos. Mas cuando el sol despierta,
porque el sol brilla algunos días hacia junio,
en lo hondo algo deben sentir los huesos viejos.

Ni un hoja ni un pájaro. La piedra nada más. La tierra.
¿Es el infierno así? Hay dolor sin olvido,
con ruido y miseria, frío largo y sin esperanza.
Aquí no existe el sueño silencioso
de la muerte, que todavía la vida
se agita entre estas tumbas, como una prostituta
prosigue su negocio bajo la noche inmóvil.

Cuando la sombra cae desde el cielo nublado
y el humo de las fábricas se aquieta
en polvo gris, vienen de la taberna voces,
y luego un tren que pasa
agita largos ecos como bronce iracundo.
No es el juicio aún, muertos anónimos.
Sosegaos, dormid; dormid si es que podéis.
Acaso Dios también se olvida de vosotros.


UN ESPAÑOL HABLA DE SU TIERRA
Las playas, parameras
al rubio sol durmiendo,
los oteros, las vegas
en paz, a solas, lejos;

los castillo ermitas,
cortijos y conventos,
la vida con la historia,
tan dulces al recuerdo,

ellos, los vencedores
caínes sempiternos,
de todo me arrancaron.
Me dejan el destierro.

Una mano divina
tu tierra alzó en mi cuerpo
y allí la voz dispuso
que hablase tu silencio.

Contigo solo estaba,
en ti sola creyendo;
pensar tu nombre ahora
envenena mis sueños.

Amargos son los días
de la vida, viviendo
sólo una larga espera
a fuerza de recuerdos.

Un día, tú ya libre
de la mentira de ellos,
me buscarás. Entonces
¿qué ha de decir un muerto?


VIOLETAS
Leves, mojadas, melodiosas,
su oscura luz morada insinuándose
tal perla vegetal tras verdes valvas,
son un grito de marzo, un sortilegio
de alas nacientes por el aire tibio.

Frágiles, fieles, sonríen quedamente
con muda incitación, como sonrisa
que brota desde un fresco labio humano.
Mas su forma graciosa nunca engaña:
nada prometen que después traicionen.

Al marchar victoriosas a la muerte
sostienen un momento, ellas tan frágiles,
el tiempo entre sus pétalos. Así su instante alcanza,
norma para lo efímero que es bello,
a ser vivo embeleso en la memoria.


EL RUISEÑOR SOBRE LA PIEDRA
Lirio sereno en piedra erguido
junto al huerto monástico pareces.
Ruiseñor claro entre los pinos
que un canto silencioso levantara.
O fruto de granada, recio afuera,
mas propicio y jugoso en lo escondido.
Así, Escorial, te mira mi recuerdo.
Si hacia los cielos anchos te alzas duro,
sobre el agua serena del estanque
hecho gracia sonríes. Y las nubes
coronan tus designios inmortales.

Recuerdo bien el sur donde el olivo crece
junto al mar claro y el cortijo blanco,
mas hoy va mi recuerdo más arriba, a la sierra
gris bajo el cielo azul, cubierta de pinares,
y allí encuentra regazo, alma con alma.
Mucho enseña el destierro de nuestra propia tierra.
¿Qué saben de ella quienes la gobiernan?
¿quienes obtienen de ella
fácil vivir con un social renombre?
De ella también somos los hijos
oscuros. Como el mar, no mira
qué aguas son las que van perdidas a sus aguas,
y el cuerpo, que es de tierra, clama por su tierra.

Porque me he perdido
en el tiempo lo mismo que en la vida,
sin cosa propia, fe ni gloria,
entre gentes ajenas
y sobre ajeno suelo
cuyo polvo no es el de mi cuerpo;
no con el pensamiento vuelto a lo pasado,
ni con la fiebre ilusa del futuro,
sino con el sosiego casi triste
de quien mira a lo lejos, de camino,
las tapias que de niño le guardaran
dorarse al sol caÌdo de la tarde,
a ti, Escorial, me vuelvo.

Hay quienes aman los cuerpos
y aquellos que las almas aman.
Hay también los enamorados de las sombras
como poder y gloria. O quienes aman
sólo a sí mismos. Yo también he amado
en otro tiempo alguna de esas cosas,
mas después me sentí a solas con mi tierra,
y la amé, porque algo debe amarse
mientras dura la vida. Pero en la vida todo
huye cuando el amor quiere fijarlo.
Así también mi tierra la he perdido,
y si hoy hablo de ti es buscando recuerdos
en el trágico ocio del poeta.

Tus muros no los veo
con estos ojos míos,
ni mis manos los tocan.
Están aquí, dentro de mí, tan claros,
que con su luz borran la sombra
nórdica donde estoy, y me devuelven
a la sierra granítica en que sueñas
inmóvil, por la verde foscura de los montes
brillando al sol como un acero limpio,
desnudo y puro como carne efímera,
pero tu entraña es dura, hermana de los dioses.

Eres alegre, con gozo mesurado
hecho de impulso y de recogimiento,
que no comprende el hombre si no ha sido
hermano de tus nubes y tus piedras.
Vivo estás como el aire
abierto de montaña,

como el verdor desnudo
de solitarias cimas,
como los hombres vivos
que te hicieron un día,
alzando en ti la imagen
de la alegría humana,
dura porque no pase,
muda porque es un sueño.

Agua esculpida eres,
música helada en piedra.
La roca te levanta
como un ave en los aires;
piedra, columna, ala
erguida al sol, cantando
las palabras de un himno,
el himno de los hombres
que no supieron cosas útiles
y despreciaron cosas prácticas.
¿Qué es lo útil, lo práctico,
sino la vieja añagaza diabólica
de esclavizar al hombre
al infierno en el mundo?

Tú, hermosa imagen nuestra,
eres inútil como el lirio.
Pero ¿cuáles ojos humanos
sabrían prescindir de una flor viva?
Junto a una sola hoja de hierba,
¿qué vale el horrible mundo práctico
y útil, pesadilla del norte,
vómito de la niebla y el fastidio?
Lo hermoso es lo que pasa
negándose a servir. Lo hermoso, lo que amamos,
tú sabes que es un sueño y que por eso
es más hermoso aún para nosotros.
Tú conoces las horas
largas del ocio dulce,
pasadas en vivir de cara al cielo
cantando el mundo bello, obra divina,
con voz que nadie oye
ni busca aplauso humano,
como el ruiseñor canta
en la noche de estío,
porque su sino quiere
que cante, porque su amor le impulsa.
Y en la gloria nocturna
divinamente solo
sube su canto puro a las estrellas.

Así te canto ahora, porque eres
alegre, con trágica alegría
titánica de piedras que enlaza la armonía,
al coro de montañas sujetándola.
Porque eres la vida misma
nuestra, mas no perecedera,
sino eterna, con sus tercos anhelos
conseguidos por siempre y nuevos siempre
bajo una luz sin sombras.
Y si tu imagen tiembla en las aguas tendidas,
es tan sólo una imagen;
y si el tiempo nos lleva, ahogando tanto afán insatisfecho,
es sólo como un sueño;
que ha de vivir tu voluntad de piedra,
ha de vivir, y nosotros contigo.

(De Las nubes, 1937-1940)

Etiquetas: , ,

quarta-feira, fevereiro 21, 2007

Instantâneas de Ávila (3, poesia em Ávila)

Estátua de São João da Cruz.
Busto de Rubén Darío.

Encantam-me as cidades que dedicam monumentos à poesia.


"Buscando mis amores
yré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y passaré los fuertes y fronteras."
(Cántico, de S. Juan de la Cruz)

Etiquetas: , ,

terça-feira, fevereiro 20, 2007

Luis García Montero (alguns poemas e uma decepção)

Hoje, no meu actual instituto, teria de haver-se produzido uma conferência de Luis García Montero, mas não pôde ser por sabe-se lá que problema de compromisos inaprazáveis do escritor, quem, para paliar a nossa decepção, foi tão amável de se comprometer a arranjar-nos um oco numa data conveniente no mês próximo.

Eu já me armara de câmara e algo de valor para lhe fazer certas questões que me interessam da sua poesia e tinha listo o meu exemplar do seu Poesía (1980-2005) [Tusquets Editores, Colección Nuevos textos sagrados, Barcelona 2006]. Pensava depois oferecer uma breve biografia dele (dizer apenas que nasceu em Granada, onde reside e em cuja Universidade lecciona Literatura Espanhola, em 1958. Que recebeu os prémios de poesia mais importantes deste país: o Adonais, o Loewe, o Nacional de Literatura e que foi candidato ao Cervantes). Ia ademais pôr alguma das fotos que queria fazer hoje e a copiar a "poética" que compôs ele próprio para El último tercio del siglo (1968-1998), a famosa "antología consultada de la poesía española" editada por Visor. Queria também terminar a entrada reproduzindo algum dos seus poemas. Tal e como estão as coisas, deixá-lo-emos neste breve comentário, este enlace ao seu site oficial e algum dos poemas. O mês que vem, quando nos visite no centro, cumpriremos com o plano original completo.

HOMENAJE
Algunas pocas cosas te rodean ahora.
Tal vez te creas inmortal
esta noche de mundo,
cuando tu cuerpo no se decide aún
a creer en la historia,
y me miras triste
-cinco años ya vigilándome muda-,
desde la seriedad y la fotografía.
(Aquella noche eras
la sombra hermosa de la vida.
Recordarás el gesto indeciso de tu boca
cuando te sorprendieron, la tímida sonrisa
que he amado tantas noches
y que ahora me espanta.
No sé si fue el alcohol lo que te hizo bella,
si suponía el tiempo la herida que tus labios
le hicieron al champagne,
cuando sólo pedías la pasión de una tregua.
Precisamente entonces
te traicionó el futuro, y ya no fue fugaz
lo que ahora me insiste y me interroga,
como si tú supieras
que yo iba a estar insomne muchos años después
careciendo ante ti de todos los recursos.)
Te recuerdan algunos
protegiendo tus piernas al impudor del viento;
pero yo deseo tus labios de papel,
el rubio corazón que cuelga en las paredes
y que nunca entendió
muy bien lo del suicidio.
Aquí
no es diaria ni justa la existencia.
Bésame y resucita
si es posible.


------oOo------

Cuando te quedas muda
y decides regalarme París,
comprar la torre Eiffel para tender mi ropa
si acaso me desnudas y no llueve.
Cuando insistes
en bordar las Meninas de Picasso
sobre todas las sábanas de Washington,
o viajar hasta Roma como quien busca un circo,
como quien pisa tierra después de muchos años
y a conciencia es feliz y es borracho.
Cuando me hablas de amor
o gritas que no importan la luz ni los relojes,
que es de noche y no piensas levantarte;
entonces
yo digo que estás loca y me respondes
recitando a Petrarca de memoria.


(De Tristia, 1982)


PARA PONERNOS NOMBRE
(1941)
[Qué difícil va siendo amanecer unidos.
ÁLVARO SALVADOR]
Sólo más tarde se darían cuenta
de que los dos buscaban una historia
no demasiado cerca del amor,
tal vez alguna excusa
para mirar los árboles de enero
temblando sobre el parque,
atravesar las calles
de una ciudad tomada por los himnos
y la ropa de invierno o verse acompañados
-ilusionadamente-
sobre el cristal celeste de los escaparates.
Fue quizá que los tiempos
sólo hacían posible
para un viejo soldado de todas las derrotas
matar la soledad entre los brazos
de una joven cantante de revista.
Y eran tiempos difíciles.
Mientras recuperaban
su olor a gato sucio los tejados,
ellos
cruzaban la ciudad vestida de uniforme,
soportaban el paso marcial de la soberbia,
recorrían las calles por entre las calesas,
pacientes y humillados,
buscando una pensión.
Sólo la lluvia deja
una pasión equívoca
en el banco vacío de los enamorados,
sólo la lluvia olvida
mentiras de charol sobre las calles
y un amor diminuto en cada esquina
para el labio que aprende su canción.
Acaso
era también pasar al contraataque
fingir felicidad,
estar ficticiamente enamorados
en medio del invierno,
decir que nada importa porque seguimos vivos,
porque aquí están tus ojos a pesar de los humos,
hechos para el amor, curtidos por la historia,
llenos de gozo siempre a toda costa.
Sólo un poco más tarde,
cuando la brisa ciega del sesenta
les hizo descubrir que envejecían,
supieron que era hermoso amanecer unidos,
abrazarse debajo de todas sus banderas,
vivir la intimidad que la derrota impuso
no demasiado cerca del amor,
porque la vida
tan fiel como una hermosa melodía
acabó siempre por darles su razón.


(De El jardín extranjero, 1983)

LIBRO I
IV
Si yo te comentase que la vida es mentira,
háblame del amor o de tu cuerpo,
de la noche contigo.

Y recuérdame luego
los días que son días porque alguien me ama
o acaso
porque tú me prefieres.


V
Tú me llamas, amor, yo cojo un taxi,
cruzo la desmedida realidad
de febrero por verte,
el mundo transitorio que me ofrece
un asiento de atrás,
su refugiada bóveda de sueños,
luces intermitentes como conversaciones,
letreros encendidos en la brisa,
que no son el destino,
pero que están escritos encima de nosotros.

Ya sé que tus palabras no tendrán
ese tono lujoso, que los aires
inquietos de tu pelo
guardarán la nostalgia artificial
del sótano sin luz donde me esperas,
y que, por fin, mañana
al despertarte,
entre olvidos a medias y detalles
sacados de contexto,
tendrás piedad o miedo de ti misma,
vergüenza o dignidad, incertidumbre
y acaso el lujurioso malestar,
el golpe que nos dejan
las historias contadas una noche de insomnio.

Pero también sabemos que sería
peor y más costoso
llevárselas a casa, no esconder su cadáver
en el humo de un bar.

Yo vengo sin idiomas desde mi soledad,
y sin idiomas voy hacia la tuya.
No hay nada que decir,
pero supongo
que hablaremos desnudos sobre esto,
algo después, quitándole importancia
avivando los ritmos del pasado,
las cosas que están lejos
y que ya no nos duelen.


XX
Se descalzan los días
para pasar de largo sin que nos demos cuenta.
Son casi despedidas, casi encuentros
-felices pero incómodos-
de cuerpos que se miran
y que aplazan la cita.
Aunque detrás,
suelen quedarnos huellas que no son los recuerdos.

De aquel jardín inculto yo conservo
el hombre que venía a desearte,
a caminar sin ti,
silvestre y solo.
Porque de ti le hablaban las adelfas,
con sus ramas difíciles como muchachas jóvenes,
y las palmeras altas igual que tu desnudo,
y aquel cielo corrido
que buscaba
la luz con que el amor te distingue los ojos.

No envejecemos nunca. Tal vez no envejecemos.

Y ahora puedo decírtelo,
cuando tú me recuerdas las adelfas,
y tu desnudo en arco dibuja una palmera,
y los ojos se nublan
sobre el jardín silvestre de los enamorados.

Tal vez no envejecemos. O es acaso que el tiempo
se quitó los tacones para no molestarnos.
O es acaso el deseo
que camina en los labios todavía descalzo.

LIBRO II
VIII
Parece que soy yo quien hasta mí se acerca,
quien erguido camina rodeando mis piernas,
apoyando la piel sobre mi pecho,
cuando se acercan ellos, los recuerdos,
esos gatos sonámbulos del tiempo
que vigilan reunidos,
como palabras dichas,
caídas en el blanco
mantel de aquellas fiestas.

¿Dónde está la memoria,
detrás de qué latido se levanta
para enseñar su rostro,
el tesoro que lleva en sus ojeras
de canciones perdidas, de promesas
que nos tiran de pronto hacia otra parte?

Mi historia no es un libro, como dices,
es la esquina doblada de una página,
porque pensar también lo que no he sido
me define de un modo más exacto
por elecciones
o presentimientos,
porque hay versos que nunca se llegan a escribir
y la fidelidad que tengo a la poesía
es demasiado débil,
ni siquiera respeta su nostalgia.

Perdóname. ¿Recuerdas
el juego de crecer en soledad,
una voz que te llama por tu nombre?
La vida no traiciona, sólo existe
de un modo diferente al esperado
y es justo que se cuide, pues la cito
cuando tengo interés en malgastarla.


XXIII
Si alguna vez no hubieses existido,
si el calor de tus muslos no me hubiese
buscado como un látigo preciso
y mis ambigüedades electivas
-los días más oscuros de mí mismo-
no te hubiesen tenido como saldo
de afirmación o excusa,
es posible
que este volver a casa en soledad
y demasiado pronto,
me recordase ahora un poco menos
al joven que apostaba por el mundo,
con el mundo a su espalda.

Sólo el amor es duro.
Metidos en la noche, regresando
entre la potestad y la mentira,
hablamos del poder o de los sueños
al hablar del abrazo.
Y no lo sé tal vez, no sé si me recuerdo
prisionero de un cuerpo o libre junto a él,
buscando salvación o en servidumbre,
miserable y maldito, pero atónito.

Quizás sólo se trata de que no estás aquí,
de que perder es duro para todos
y el amor me hace falta, como sabes.
Quizás contigo estuve
tan demasiado cerca de su reino,
que necesito ahora desmentirme,
utilizar los trucos que uno tiene
para poder seguir.

Porque somos así seguramente,
huellas equivocadas,
solitarias hogueras de un camino,
paraísos de cuatro habitaciones
que sólo se comprenden
después de haber firmado muchas veces,
precisamente ahí,
donde pone El viajero.

Y a mí, ya que prefiero escoger mis derrotas,
quiero que me recuerdes derrotado,
como quien algo espera
más allá de los tiempos y los hechos.
Quizás porque haga falta haberlo presagiado
o porque, en todo caso, nadie sabe
dónde acaban los sueños.


(De Diario cómplice, 1987)


Etiquetas: ,

domingo, fevereiro 04, 2007

Poema de Arseni Tarkovsky em "Zerkalo"

Recebo, a través duma lista de correios dedicada a Andrei Tarkovsky, a transcripção em espanhol dum dos poemas do seu pai, Arseni Tarkovsky que aparecem no filme O espelho, e não me resisto a partilhá-la com vós.

PRIMER POEMA DE "ZERKALO"

De nuestros encuentros,
cada instante era fiesta
con el dios distante.

Solos en todo el mundo.
Eras más valiente y liviana
que el ala de un ave.

Por la escalera, como un
mareo acosante,
corrías y me llevabas - suave -
dentro de la húmeda lila
a tus dominios insondables
por la otra parte del espejo.

Y al llegar la noche
me fue regalada la piedad,
se abrió la puerta del altar
y brilló,
brilló en la oscuridad
la desnudez en su lento declinar.

Y al despertar: "¡Bendita seas!"
dije y supe que era audaz mi bendición:
dormías tú,
y se extendía la lila para tocar
tus párpados con el azul del Universo.

Y los párpados que el azul tocó
quietos eran, y la mano, tibia.

Y pulsaban los ríos en el cristal,
humeaban los cerros,
brillaba el mar.

Una esfera de cristal
tenías en tu mano.
Dormías en un trono elevado.
Y ¡Dios sagrado!
Mía eras, mía, mi beldad.

Despertaste y transformaste
el léxico de la humanidad.
Y al habla,
de fuerza sonora colmaste
y la palabra "tú" mostró
- oh, arte -
su nueva esencia y significó: "zar".

odo cambió en el mundo,
Hasta las cosas sencillas,
palangana, bocal,
cuando detenida entre nosotros
estaba
el agua dura y laminada.

Algo nos llevó al más allá,
y, cual espejismo, se distanciaba
- construida por milagro -
la ciudad.

A nuestros pies la menta
se acostaba
y las aves seguían
nuestra ruta larga
y los peces en contra
iban de las aguas
y se abrió el cielo ante nosotros
cuando el destino nos siguió celoso
cual un loco que lleva una navaja.

Etiquetas: , ,

sábado, fevereiro 03, 2007

I am a Dylanite

"Sempre fui um poeta, e hei-de morrer como poeta". Bob Dylan.
Já falámos antes da nossa devoção por Mr. Robert Allen Zimmerman, mas nunca antes o convidáramos a Polvo à feira. Hoje propomos uma visita a um site que é um regalo, e mais a escuta das canções às que voltamos uma e outra vez nestes dias:

Love Minus Zero/No Limits


Visions of Johanna

Oh, Sister

Tryin' To Get To Heaven

It Ain't Me, Babe

If You See Her Say Hello

Desolation Row

Tangled Up In Blue

Os enlaces levam às letras tal e como aparecem na web oficial de Dylan.

Destacamos também, que a revista britânica Mojo, dedicou um artigo especial no seu número 158 (Janeiro 2007) a uma classificação comentada dos seus cinquenta melhores discos. Em galego há um blogue que segue a sua trajectória, vida e milagres para desfrute do blogomilho. É o +Dylan. E finalmente, o ano passado, a editorial Anagrama publicou o relato de Sam Shepard sobre a gira do '75 com a Rolling Thunder Revue. Imprescindível.


Poucos artistas há com a capacidade do de Duluth, Minnesotta, para reinventar-se a si própios sem trair a sua essência. Dylan tê-lo feito tão amiúde que os seus avatares definem épocas inteiras da música popular. Leva anos proposto para o Nobel de Literatura e é claro que mais cedo ou mais tarde terão de conceder-lho. Em música, não há prémio ou galardão importante de abondo para reconher a sua importância.

Semelha que aqueles que não puderam vê-lo em directo o passado verão, terão uma nova oportunidade porque já estão confirmadas algumas datas para uma nova gira europeia.

Etiquetas: , , ,

sábado, dezembro 16, 2006

Ná de ná, de Los Enemigos (lonesome again on a Saturday night)

Sé que hoy no,
sé que hoy no voy a tenerte.
Sé que hoy no vas a tenerme a mí.

¡Hay que ver!
Ésto lo sé ná más verte entre la gente
y de repente, de repente,
de repente caigo de la cuenta de que te divierte.

Creo que no
quiero volver a verte;
sé que luego pensaré que sí.
Que si no puedo dejar de quererte.
¿Cómo quieres que te cuente, que te cuente,
que te cuente que yo no soy así?
que cómo voy a ser lo que tu inventes;
y que no intentes, no intentes
no intentes cambiarme así:
no me inventes, y no me cuentes.
Sigo siendo el que hay en frente, en frente.
En frente de ti hay un tio de lo más corriente

Sé muy bien que habías soñado otra cosa;
yo también soñé con algo así,
algo así como un camino de rosas
que salieron apestosas.
Y me fui, y me fui.
¿Y vengo a parar aquí
a que me conviertas en otra cosa?
No, hermosa. No, hermosa, no intentes cambiarme así.
No me inventes, y no me cuentes.
Sigo siendo el que hay en frente, en frente.
En frente de ti hay un tipo de lo más corriente.

No intentes cambiarme así.
No me inventes, y no me cuentes.
Sigo siendo el que hay en frente, en frente

ná de ná...ná de ná...ná de ná...ná de ná...

Etiquetas: , ,

sábado, dezembro 02, 2006

Rock&Roll

Esta é a música para hoje, sábado pela noite, sozinhos e a pensar em quem não temos ao lado:

DEBRIS
I left you on the debris
at the Sunday morning market
you were sorting through the odds and ends
you was looking for a bargain

I heard your footsteps at the front door
and that old familiar love song
'cause you knew you'd find me waiting there
at the top of the stairs

I wouldn't of went back
just to see how far it was
and you looked shocked to tell me
but I had to love her myself

there's more trouble at the depot
with the general workers union
and they said they'll never change a thing
well, they won't fight and their not working

oh you was my hero
hell you are my good friend
I've been there and back
and I know how far it is

but I left you on the Debris
now we both know you got no money
and I wonder what you would have done
without me hanging around

POR METER ENTRE MIS COSAS LA NARIZ
Estás aquí
no me vas a entretener
encontré mi medio de locomoción.
Tantas las cervezas que bebí
que perdí todo el respeto a la lección.


Oigo ladrar
mas no pases por aquí
frenaré con cuatro acordes la agresión.
Otra vez
cenaremos rock & roll
pero no maldeciré mi indecisión.


Y yo sé que esta noche
no me vas a encontrar
no vas a hacerme mal
no me conoces, no me conoces.
Esta noche
no me vas a encontrar
no vas a hacerme mal
no me conoces, no me conoces.

Muero por ti
que no sabes dónde vas
por meter entre mis cosas la nariz
estás tan lejos de acertar
que prefiero no tenerte junto a mí.

Y yo sé que esta noche
no me vas a encontrar
no vas a hacerme mal
no me conoces, no me conoces.
Esta noche
no me vas a encontrar
no vas a hacerme mal
no me conoces, no me conoces.



[Debris, composta por Ronnie Lane, está no disco A nod is as good as wink... to a blind horse (1971), dos Faces. Por meter entre mis cosas la nariz, pertence, por suposto, ao enorme Rosendo Mercado, e pode escutar-se no seu fantástico A las lombrices (1987)].

Etiquetas: , ,

segunda-feira, novembro 27, 2006

Indiana Jones dos livros

As listas de leituras obrigatórias das diversas matérias da licenciatura em Filologia Hispânica da UNED estão cheias de livros impossíveis de encontrar; há livros esgotados, raros, fora já de catálogo, edições especiais com péssima distribuição nas livrarias e coisas demasiado esquisitas para ser acessíveis.

Nas aulas circulam as fotocópias, o que faz com que os que padecemos fetichismo livreiro nos sintamos incómodos.
Eu levo tempo à procura de vários livros através de Iberlibro. Primeiro faço a pesquisa directamente no site, e quando localizo uma livraria em Madrid que dispõe de exemplares do livro que busco, anoto o nome e o endereço ou o telefone e vou lá a buscar o meu livro. Faço isto não só por aforrar os gastos de envio, mas pelo prazer de sentir-me um pouco arqueólogo e explorador. As pesquisas levam-me muitas vezes a zonas da cidade que eram desconhecidas, e os alfarrábios têm sempre outras qualidades que fazem com que o passeio pague a pena. Às vezes é a própria livraria, às vezes a personalidade do alfarrabista, outras vezes são os achádegos inesperados que acontecem nos locais. O outro dia, uns homens desses ofereceu-me a edição original de 1934 da segunda versão da antologia de poetas contemporâneos compilada por Gerardo Diego. Uma formosura de 800€ que deixei na livraria com uma certa dor de coração...

Etiquetas: , ,

quinta-feira, novembro 23, 2006

Instantâneas de Duino









Rilke escreveu nesta mesa.

A vegetação esconde um caminho panorámico batizado em honor ao poeta alemão.

Que formoso lugar! O povo de pescadores, encantador apesar do turismo, conserva o seu carácter humilde e oculta, ou melhor, protege, o castelo pertencente à família Turm und Taxis (Torre e Lasso em italiano), que hoje permite as visitas do público e expõe muitos objectos relacionados com a história do lugar. As jóias, é claro, são as lembranças de Rainer Maria Rilke, quem passou uma temporada como hóspede de Marie Von Turm und Taxis e que escreveu lá as inesquecíveis Elegias do Duino e os Sonetos a Orfeu. Resulta emocionante contemplar originais das suas cartas à princesa e a mesa onde o poeta sentava a escrever cada tarde. A vista é duma beleza arrebatadora e é fácil compreender que o lugar proporcionara a inspiração necessária para que o Rilke terminara a sua obra.

O delicioso jardim impressiona pelo cuidado e variedade das suas flores e plantas. Também é destacável o bunker oculto. O castelo foi usado pelos alemães como base secreta de submarinos durante a 2ª Guerra Mundial e, trás a liberação da Itália, ocupado pelos ingleses.

Etiquetas: , , ,

quarta-feira, novembro 08, 2006

Alguns poemas de Ángel Valente

Ángel Valente, Ourense 1929 - Genebra 2000. Esteve vinculado ao chamado "grupo poético de los 50" ou "generación del medio siglo", ainda que a sua percura duma expressão poética própria afastou-o de compromissos. Os seus ensaios sobre o fenómeno poético são essenciais para compreender o panorama poético espanhol da segunda metade do passado século. Traduziu Donne, Keats, Montale, Celan e Cavafis, entre outros. Foi prémio da Crítica espanhola em 1960 e 1980, "Príncipe de Asturias de las Letras" em 1988 e Nacional de Literatura em 1993.

A PANCHO, MI MUÑECO
Perdona, viejo Pancho, el no ser por mi culpa
más que esto que eres,
el muñeco de un hombre.

Jamás podrás decir cómo te he obligado
a hacerme compañía:
sea nuestro secreto.

Yo te he liberado de una muerte temprana
(perdóname de nuevo)
entre la ingenua flor de la juguetería.
Te he librado por pena,
acaso por terror,
acaso por creer
(comprendo que no es cierto)
que me pertenecías.

Viejo Pancho de trapo,
de dulce trapo verde,
escribo este poema
copiándote de cerca,
del natural. ¡A ti!
A ti: quién lo diría.
Qué pocos lo dirían
que no te conociesen.

Y esto eres ahora,
el muñeco de un hombre.
Ya sé yo que aquel día
jamás te hubiese visto
a no ser por tus labios,
por tus inmensos labios
y tu enorme nariz
y tus zapatos, Pancho.

Porque tú, Pancho mío, no estabas esperándome.

Esperabas los ojos asombrados de un niño,
el paquete cerrado con lazos cuidadosos,
el grito de alegría.

¿Pero acaso -contesta-
no me has hecho mirarte
con los ojos remotos de otro niño olvidado?

Tú callas.
Sí, no ignoro
que no puedo engañarte.
Aquel niño no existe.
Acompañas a un hombre
que te obliga a durar
entre papel y días
y libros y sus sueños.

Qué historia, viejo Pancho,
durar a duras penas
de un lunes a otro lunes,
de un otoño a otro otoño,
mudar la risa en llanto,
el llanto en vida nueva,
los días en más días.
Te digo que estoy vivo,
en suma. Ya me entiendes.

Tú tienes tu casaca
con un remiendo sólo,
tu cuello almidonado
con su lazo impasible,
el gorro siempre puesto
(no te descubras nunca)
la negra piel de trapo
y los brazos abiertos
casi crucificados.

Porque también a ti
te hicieron (¡tan grotesco!)
hermoso Pancho mío, a nuestra imagen.


NO INÚTILMENTE
Contemplo yo a mi vez la diferencia
entre el hombre y su sueño de más vida,
la solidez gremial de la injusticia,
la candidez azul de las palabras.

No hemos llegado lejos, pues con razón me dices
que no son suficientes las palabras
para hacernos más libres.

Te respondo
que todavía no sabemos
hasta cuándo o hasta dónde
puede llegar una palabra,
quién la recogerá ni de qué boca
con suficiente fe
para darle su forma verdadera.

Haber llevado el fuego un solo instante
razón nos da de la esperanza.

Pues más allá de nuestro sueño
las palabras, que no nos pertenecen,
se asocian como nubes
que un día el viento precipita
sobre la tierra
para cambiar, no inútilmente, el mundo.

(de La memoria y los signos, 1960/65)


La primera caída de la nieve
y el silencio tenaz de la naturaleza
en el amanecer.

Me esfuerzo en descifrar un pájaro.

¿No acudirá en definitiva el día
mudo en el antedía
de tanta claridad?

Late en mi mano un pájaro,
la longitud entera de su vuelo
en el primer silencio de la nieve.

¿Quién eres tú?
¿Qué despierta contigo
en este despertar?

(de Mandorla, 1980/82)


XXX
Venías, ave, corazón, de vuelo,
venías por los líquidos más altos
donde duermen la luz y las salivas
en la penumbra azul de tu garganta.

Ibas, que voy
de vuelo, apártalos, volando
a ras de los albores más tempranos.

Sentirte así venir como la sangre,
de golpe, ave, corazón, sentirme,
sentirte al fin llegar, entrar, entrarme,
ligera como luz, alborearme.

(de El fulgor, 1983/84)


HOMAXE
Si fóramos ainda pola noite,
pola mollada noite das areas,

si contigo tivéramos ollado
o mar,

si as mesmas verbas foran,
eiquí e agora, nosas,

si coma ti morréramos,
para máis non morrer, na raia
onde se axunta o deus
co valeiro do deus
e xurde unha luz nova,

si para sempre as augas navegáramos
onde ficache ó fin desnudo,

e si de mau en mau
nos díramos a prenda e o sinal
do teu futuro ou do teu soño.

Mais ti voltache
como voltan os héroes e os reis mortos
na non distinta luz do mencer.

Na fiestra valeira
deixache qué: un coitelo,
o gume agudo dunha verba
pendurada no ar, teu desdibuxo
e tua côr de esquenzo.

Latexa a frol do ar.

(de Cántigas de alén, 1980/96)


Si después de morir nos levantamos,
si después de morir
vengo hacia ti como venía antes
y hay algo en mí que tú no reconoces
porque no soy el mismo,
qué dolor el morir, saber que nunca
alcanzaré los bordes
del ser que fuiste para mí tan dentro
de mí mismo,
si tú eras yo y entero me invadías
por qué tan ciega ahora esta frontera,
tan aciago este muro de palabras
súbitamente heladas
cuando más te requiero,
te digo ven y a veces
todavía me miras con ternura
nacida sólo del recuerdo.

Qué dolor el morir, llegar a ti, besarte
desesperadamente
y sentir que el espejo
no refleja mi rostro
ni sientes tú,
a quien tanto he amado,
mi anhelante impresencia.

(Elegía: fragmento)

(de Fragmentos de un libro futuro, 1991/2000)


CORONA FÚNEBRE

Estaba el muerto sobre sí difunto.
Corrieron las estólidas cortinas de la patria
sobre su incorruptible podredumbre.
Señor opaco de las moscas.
Su reino no era de este mundo
ni de otro mundo.

Improvidente error
y largos cementerios sin fin bajo la luna.
De la muerte nos diera innúmeras versiones.
Padre invertido: nos desengendraba.
Viva la muerte, en círculo dijeron
con él los suyos.
Viva, con él, al fin la muerte.
La muerte, sus bastardos, sus banderas.

(1975)

Etiquetas:

adopta tu também uma mascote virtual!